Por qué la deuda de Argentina conlleva malas noticias

Argentina's debt

En el año 2001, Argentina se estaba recuperando de una de sus peores crisis financieras y políticas. El país, que antaño había pedido en préstamo a los Estados Unidos decenas de billones de dólares, entró en una profunda recesión y se vio en la obligación de devolver más de 100 billones de dólares en intereses. Esto fue terreno abonado para los “inversores buitre”, el término empleArgentina's debtado para aquellos inversores que hacen fortuna comprando bonos de países en crisis cuando cotizan a niveles mínimos.

El plan de los fondos buitre es recuperar con creces la inversión inicial, haciendo que los países endeudados devuelvan la cantidad completa de la deuda -a la cual a menudo no pueden hacer frente- junto con un dineral en intereses. En el caso de Argentina, el país ofreció un acuerdo razonable a este tipo de inversores en 2005, que ellos rechazaron sin dudar. Aunque la mayoría de los inversores acabaron por aceptar los acuerdos ofrecidos por Argentina, los inversores buitres seguían pidiendo más y más.

A día de hoy, las consecuencias de la crisis económica de la pasada década y la profunda recesión que le siguió, siguen haciéndose notar en Argentina. El recién elegido presidente argentino, Mauricio Macri, ha llegado a un generoso acuerdo con los inversores buitre que le pusieron en jaque denunciando al país una y otra vez por impago de sus deudas. No es que Macri pueda ser culpado por ello; es la única solución posible a un problema económico que viene de lejos. Pero aun así, las consecuencias para otros países que necesitan reducir su nivel de endeudamiento serán catastróficas.

Ahora, y tras el precedente sentado por Argentina, los inversores tendrán una clara motivación para perseguir estrategias similares a las de los fondos buitre que invirtieron en Argentina y que, en este caso, se han visto recompensados. Las consecuencias serán globales.

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